Depresión y ansiedad

Aspectos diferenciales

La ansiedad es un sistema de alerta que se activa en previsión de un peligro o amenaza futuro. Como respuesta intensa que es, resulta muy fácil que se asocie a diferentes estímulos o situaciones. Genera una marcada activación del organismo que sirve para que se pongan en marcha conductas como el escape, la evitación o la lucha con los elementos amenazantes. Por lo tanto, cuando se convierte en problemática (por ser desmesurada respecto al estímulo que la genera, por presentarse repetidamente y/o prolongarse en el tiempo) se trata enseñando habilidades para reducir esta activación. Además es común que la actividad fisiológica se manifieste también a nivel psicológico, produciéndose un mayor número de distracciones, hipervigilancia, aprensión, irritabilidad, inseguridad, etc. Los pensamientos y evaluaciones están relacionados con la amenaza, la sobrevaloración del riesgo y la minusvaloración de los propios recursos, etc. La ansiedad, por tanto, se centra en la prevención respecto al futuro para que no se produzcan ciertas consecuencias desagradables que se presuponen.

Resumen de las características definitorias de la Ansiedad 

• Sistema de alerta 

• Eventos de daño o amenaza 

• Pensamientos de daño o amenaza 

• Aumento de la activación y conductas de ataque, lucha o huida. 

• Tensión 

• Aspectos específicos de los trastornos de ansiedad (rituales, flashbacks, miedo al miedo…) 

• El tratamiento reduce la activación y demuestra la no relación entre los estímulos o situaciones y una amenaza real y altamente probable. 

Resumen de las características definitorias de la Depresión 

• Sistema conservación/regulación de energía 

• Eventos de fallo, pérdida o degradación 

• Pensamientos de fallo, pérdida o degradación 

• Disminución de la actividad física y social (retraimiento y enlentecimiento de los movimientos) 

• Tristeza y dificultad para sentir placer 

• Pérdida del sentido de la existencia 

• Culpa inapropiada 

• Baja autoestima y sentimientos de inferioridad 

• El tratamiento quiere aumentar la actividad y enseñar que hay relación entre actuar y recibir recompensas. 

Coexistencia de manifestaciones de ansiedad y depresión.

 Estas no siempre se presentan claramente, o simplemente, ambos trastornos se presentan unidos. De tal modo que en determinadas personas es posible encontrar depresión con algunos de los rasgos enunciados para la ansiedad, y al inversa, personas con ansiedad patológica que presentan características propias de la depresión. Tanto ansiedad como depresión son formas de reaccionar ante eventos externos o internos. Por lo que en ellas son muy importantes las atribuciones. Si un evento lo vemos como una amenaza se disparará nuestro sistema de alerta (la ansiedad), si lo interpretamos como una pérdida o un fallo, seguramente se activará nuestro sistema de conservación de energía (la depresión). Las clasificaciones internacionales de los trastornos mentales se han hecho de estas coincidencias. La CIE-10, clasificación efectuada por la Organización Mundial de la Salud, incluye el trastorno mixto ansioso-depresivo donde se dan diferentes posibilidades de combinación de síntomas propios de la ansiedad y propios de la depresión. En el DSM-IV, clasificación de la Asociación Psiquiátrica Americana, se propone para nuevos estudios un trastorno ansioso-depresivo caracterizado por estado de ánimo disfórico (inquietud, tristeza, ansiedad, preocupación, falta de energía, baja autoestima) que afecta a diferentes parcelas de la vida de la persona y provoca un malestar clínicamente significativo. No se diagnostica si se explica mejor por otro trastorno mental, o si la persona ha padecido ya depresión mayor, trastorno distímico, trastorno por ansiedad generalizada o trastorno de angustia. De manera no tan explícita ambas clasificaciones también reflejan la coexistencia entre ansiedad y depresión, en las reacciones de adaptación (CIE-10) o trastornos adaptativos (DSM-V). En ambos casos se trata de una respuesta exagerada a una situación estresante que aparece en los 3 meses siguientes al acontecimiento. Estas reacciones o trastornos se pueden manifestar con síntomas predominantemente de ansiedad, de depresión, de un combinación de ambas o de otras emociones o conductas perturbadoras (ira, preocupación, violencia, etc…).


Fuente: Miguel Luna. Clínica de la Ansiedad. Psicólogos y psiquiatras en Madrid y Barcelona

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