Trastorno Adaptativo Mixto

Mi experiencia con el trastorno adaptativo mixto, hay que tomar en cuenta que si se tienen diferencias neurológicas de las personas que desarrollamos un cuadro psicológico a las personas que tuvieron un desarrollo típico de su cerebro. Cuando empecé a recibir ayuda psicológica se desataron los demonios internos, se reabrieron heridas de infancia no quiero satanizar los procesos psicológicos, pero ahora entiendo porque muchas personas le huyen a estas porque se requiere de valentía y mucha fuerza. Este trastorno es digamos un primo hermano del estrés post traumático, la carga emocional que lleva es severa si desde la infancia se sufre los síntomas mentales.

Para soportar los síntomas físicos que conlleva la catarsis y desbloqueo de recuerdos perturbadores pedí informes a mi doctora de aquel entonces para tener una idea de que tenia, una mala idea no lo aconsejo porque se somatiza mas. Cada día era mas pesado de llevar las noches era lo peor, siempre lo describo a un infierno en vida, donde la ansiedad me provocaba pensamientos en bucle destructivos, las ideas suicidas se volvían mas recurrentes porque ya desde mas joven quería desaparecer. La depresión empezó apoderarse de mi alma, no tenía motivos para levantarme o al menos no los veía, no quería comer, ducharme ni hacer nada por mi.

Mis ojos pasaban irritados a diario consecuencia de horas y horas de llanto, me empezaron a salir folículos en la piel debido al estrés. Me veía al espejo y sentía desprecio por la persona degradada en la que me había convertido, sentía que me estaba volviendo loca, que había perdido la razón. Para aplacar todo eso de común opinión con mi terapeuta opte por ir a mi primera cita psiquiátrica. La primera vez no quería ni entrar estaba abrumada por los prejuicios que había aprendido sobre los loqueros como les llamo de cariño, me venia a los pensamientos camisas de fuerza, centros de recuperación etc. Vi hasta borrosa la sección de psiquiatría mire a los pacientes en la sala de espera me tranquilizó saber que eran personas civilizadas no personas que se querían trepar por las paredes que era lo que mi imaginación narraba.

 

Pasados unos cuantos días recibí una nota a mi domicilio, con el diagnostico desde aquel momento me sumergí mas en el papel de victima y culpable. Reclame y reproche a mis padres, a Dios y a cuanto se me pasara por enfrente era incapaz de ver algo bueno en todo aquello parecía una pesadilla, a fuerza tuve que aceptar medicarme para sobrellevar las fases de las terapias.

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